"... Creo en las cosas que se desarrollan a través del trabajo duro.
Siempre me gustó la gente que se ha desarrollado, especialmente por medio de la introspección y mucha dedicación. Creo que los resultados que se obtienen son más profundos y hermosos que los de aquellos que parecían tener habilidad y fluidez innata.
Digo esto porque me parece un buen mensaje para los jóvenes talentos que se sienten como yo me sentía. Se puede escuchar a músicos tocando con gran fluidez y una concepción completa de la interpretación, siendo muy jóvenes y uno tiene esa habilidad (yo no la tuve). Debí saber qué estaba haciendo. Y sí, finalmente se descubrió que aquella gente no podía llevar lo suyo demasiado lejos. Me encontré más atraído por artistas que se habían desarrollado a través de los años y habían devenido en mejores y más profundos músicos. Miles Davis es el ejemplo de alguien que, pienso, llegó más tarde, a pesar de que fue grabado en cuanto salió a un escenario. Se puede escuchar qué consiente está cuando hace un solo y cómo se conoce a sí mismo. El se mantuvo trabajando constantemente y contribuyendo  a su propia artesanía al escribir o tocar. Y luego de repente, todo se junta y emerge con madurez y se convierte en un artista total, influyente, creando un tipo de belleza que nunca se escuchó antes o después."

Bill Evans, enero 1981